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Especialización jurídica · Quirós Abogados · Desde 1941
Diseño Jurídico del Proceso Emprendedor (DJPE): un método para construir la arquitectura jurídica de tu empresa al mismo ritmo que validas tu negocio, distinguiendo en cada fase lo imperativo, lo recomendable y lo que aún puede esperar.
Para startups que se desarrollan con inteligencia artificial. Con supervisión letrada en cada documento.
12 preguntas, 5 minutos, sin registro. Sales sabiendo qué es imperativo en tu fase.
Revisamos tu diagnóstico y te escribimos en 72 h con una primera valoración, sin coste.
Documentos por fases, generados con IA y validados siempre por el abogado.
La revisión del inversor no crea los problemas: los descubre. El DJPE convierte el Derecho de coste reactivo en inversión planificada.
No todo el Derecho el primer día: en cada fase se activa solo lo que evita incumplimiento o pérdida de activos, se valora lo que aporta valor y se difiere lo que sobredimensiona. El coste se vuelve previsible.
Como la deuda técnica: decisiones rápidas de hoy que cuestan caras mañana. El método la identifica por categorías (societaria, propiedad intelectual, datos, contratos, regulación, publicidad) y la registra con motivo, alcance y fecha de revisión.
La inteligencia artificial prepara borradores y ordena la información; las decisiones legales las revisa y valida siempre un abogado. Trazable, documentado y verificable — la eficiencia sin renunciar al criterio profesional.
Cada fase tiene un objetivo jurídico, sus herramientas y un entregable de cierre. 42 herramientas en total, activadas solo cuando tocan.
Ordenar el proyecto antes de constituir sociedad o desarrollar producto.
Proteger activos, datos y conocimiento mientras se valida la hipótesis.
Crear la estructura jurídica básica de la compañía.
Construir el MVP con arquitectura jurídica mínima.
Probar con usuarios o terceros bajo términos y controles.
Salir al mercado con información legal integrada en la experiencia de usuario.
Ordenar evidencias, métricas, contratos y propiedad intelectual para inversores.
Negociar inversión y traducir riesgo, control e incentivos.
Convertir el sistema jurídico en un proceso vivo y revisable.
Todo empieza con un perfil de 12 preguntas que se responde en unos cinco minutos.
Describes tu startup una sola vez: actividad, fase, datos, uso de IA, terceros, inversión. Sin nombres de personas: denominaciones de proyecto (minimización desde el diseño).
El sistema activa solo lo proporcional a tu fase y propone —siempre con motivo— lo que no aplica. Obtienes tu hoja de ruta: qué es imperativo ahora y qué puede esperar.
Cada herramienta genera su primer borrador con IA. Ningún documento es definitivo sin la revisión y validación del abogado responsable.
Versiones con fecha, decisiones motivadas y registro de deuda jurídica: cuando llegue la due diligence, tu data room ya existe.
Pagas la fase en la que estás — nunca "todo el Derecho" de golpe. Todo por escrito y con revisión letrada.
El wizard de 12 preguntas y tu roadmap orientativo, gratis y sin registro. Tu primera fotografía jurídica en 5 minutos.
Envíanos tu diagnóstico: el abogado lo revisa y te contacta con una primera valoración en 72 h laborables. Sin compromiso. (Precio de lista: 49 €.)
Tu clasificación se actualiza cuando cambian los hechos (socio nuevo, lanzamiento, ronda) + 1 documento revisado al mes.
Founder memo jurídico, NDA selectivo, cesión de IP y política de uso de IA.
Estatutos orientados, pacto founder-lite y libro de decisiones. Notaría y registro aparte.
Términos beta, privacidad y cookies, mapa de proveedores con DPA y aviso de IA.
Pack legal de lanzamiento completo: contratación online, claims y comunicaciones.
Cualquier herramienta del catálogo (42), generada con IA y validada por el abogado.
45 minutos con el abogado, cuando la quieras. Nunca te llamaremos sin pedirla tú.
Data room, term sheet y pacto de socios con inversores: presupuesto a medida en 48 h.
La información de tu expediente está sujeta a secreto profesional (art. 542.3 LOPJ).
Aplicamos minimización de datos (art. 5.1.c RGPD): roles y denominaciones de proyecto en lugar de nombres, y solo los datos necesarios para cada documento.
Supervisión humana verificable en toda salida crítica, conforme a la lógica del Reglamento europeo de IA.
Del Trabajo de Fin de Máster que fundamenta este servicio — ICAM, 2026
«La cuestión no es hacer más Derecho, sino hacer el Derecho adecuado en el momento adecuado.»
«La due diligence empieza el primer día. La ronda no crea los problemas jurídicos: los revela y los valora económicamente.»
«La supervisión jurídica especializada no contradice el modelo lean: lo hace viable.»
Respuestas breves, con su fundamento normativo.
Una metodología para integrar las decisiones legales en el ciclo de creación de una startup, clasificándolas en cada fase como imperativas, recomendables o diferibles. Nace de integrar el Legal Design en un modelo Lean Startup y está desarrollada como Trabajo de Fin de Máster en Derecho Digital y Tecnologías Disruptivas (ICAM, 2026).
No. La IA prepara borradores y ordena información; las decisiones legales las revisa y valida siempre un abogado (protocolo Lawyer on the Loop), con supervisión humana verificable. Es la lógica que exige el marco europeo de IA para el uso responsable de estos sistemas.
Fuente: Reglamento (UE) 2024/1689, arts. 4 y 14.
La información del expediente está sujeta al secreto profesional del abogado y el sistema aplica minimización de datos desde el diseño: roles y denominaciones de proyecto en lugar de nombres, y solo los datos necesarios para cada documento.
Fuentes: art. 542.3 LOPJ · art. 5.1.c RGPD.
Porque sobredimensiona el proyecto antes de validar mercado. Constituir una SL es accesible (capital desde 1 euro), pero operar exige estructura jurídica proporcional a cada fase: eso es lo que ordena el método — coste previsible, mínimo y vinculado al valor.
Fuentes: RDLeg 1/2010 (LSC), art. 4 · Ley 18/2022, de creación y crecimiento de empresas.
Como la deuda técnica: decisiones rápidas de hoy que generan coste mañana — código sin cesión escrita, datos sin base documentada, claims sin soporte, promesas societarias informales. El método la identifica por categorías y la registra con motivo, alcance y fecha de revisión, para gobernarla en lugar de descubrirla en la due diligence.
Es el semáforo del método. Imperativo es lo que la ley exige ya en tu fase (por ejemplo, el alta de autónomo al empezar a facturar, o el RGPD desde el primer dato personal tratado: la protección de datos se aplica «desde el diseño», art. 25 RGPD). Recomendable es lo que aún no es obligatorio pero evita problemas caros (el pacto de socios cuando entra un cofundador). Diferible es lo que puede esperar de forma consciente y documentada: se apunta con motivo y fecha de revisión en el registro de deuda jurídica, y deja de ser una omisión para ser una decisión.
El Reglamento (UE) 2024/1689 (RIA) clasifica los sistemas por nivel de riesgo y gradúa las obligaciones: desde prácticas prohibidas hasta deberes de transparencia (art. 50) cuando el usuario interactúa con una IA o ve contenido generado, pasando por requisitos reforzados para sistemas de alto riesgo — incluida la supervisión humana (art. 14) — y un deber general de alfabetización en IA del personal (art. 4). La clave para una startup no es cumplirlo todo el primer día, sino calificar temprano qué es su sistema: una función regulada mal calificada es una de las partidas de deuda jurídica más caras de subsanar en una due diligence.
En el momento jurídico adecuado, ni antes ni después. Mientras validas en solitario y sin ingresos, la SL puede ser un coste sin función. Cuando entra un cofundador, hay promesas de equity o empieza la facturación, la constitución (y el pacto de socios) pasa de recomendable a urgente: la promesa verbal de participaciones sin documentar es una de las formas más peligrosas de deuda jurídica. Desde la Ley 18/2022, de creación y crecimiento de empresas, una SL puede constituirse con 1 € de capital social (con las salvaguardas que la propia ley impone), lo que elimina la vieja excusa del coste.
Es la pieza que cierra el método: la IA prepara, ordena y redacta borradores, pero ningún documento llega al cliente sin la validación de un abogado, que responde de él con su criterio y su deontología. Es la misma lógica que el Derecho europeo exige a los sistemas de IA de riesgo — supervisión humana efectiva, art. 14 del Reglamento (UE) 2024/1689 — aplicada al trabajo jurídico. La supervisión letrada especializada no contradice el modelo lean de la startup: lo hace viable.
Titularidad del código y de la marca (¿todos los desarrolladores firmaron cesión por escrito? El freelance, a diferencia del empleado —art. 97 del texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual—, no cede nada si no se pacta), cap table y pacto de socios, bases jurídicas de los datos y contratos con proveedores, calificación regulatoria del producto y contingencias laborales. El método lo resuelve por acumulación: cada fase deja documentos ordenados en un data room progresivo, de modo que la due diligence no se prepara en tres semanas de pánico — se ha ido preparando desde el primer día. Una startup con baja deuda jurídica negocia desde una posición más sólida.
Solicita acceso y crea tu expediente. En cinco minutos tendrás tu primera fotografía jurídica: qué es imperativo en tu fase, qué es recomendable y qué puede esperar.